El poder de la señora Gordillo descansa en los pilares del neocorporativismo, el chantaje y la intimidación que, junto con otros elementos y el manejo de los símbolos le han permitido permanecer por casi 23 años en la cúspide del liderazgo del sindicato más grande de América Latina.
Carlos Ornelas*
De que Elba Esther Gordillo es una mujer astuta, lo es; que administra una tecnología del poder, lo hace; que maneja a la perfección el timing político, le comienza a fallar.
El 10 de marzo, El País publicó una entrevista que Luis Prados y Salvador Camarena hicieron a la señora Gordillo. Camarena también publicó una editorial en La Razón, el 12 de marzo. Ella se expresó con soltura y dictó cátedra de impudor; despotricó contra Mexicanos Primero, Josefina Vázquez Mota, Televisa y contra quienes se atrevan a criticarla: “Porque hay mala fe, hay perversión. Y de mi parte, sí hay una negligencia. Nunca me he preocupado de andar mediáticamente promoviendo las cosas.”
El poder de la señora Gordillo descansa en los pilares del neocorporativismo, el chantaje y la amenaza que, junto con otros elementos y el manejo de los símbolos, le han permitido permanecer por casi 23 años en la cúspide del liderazgo del sindicato más grande de América Latina, sobrevivir a sus padrinos, Carlos Jonguitud Barrios, Manuel Camacho y Carlos Salinas de Gortari.
Los reporteros describen el lujo en que vive la señora, el sistema de seguridad que la protege, así como el cariño que ella siente por el mar, por sus pinturas, sus vestidos y más que nada por ella misma. Los entrevistadores la califican de afable, irreductible y seductora, mas de inmediato describen las fuentes de su riqueza.
Las respuestas de la señora Gordillo sobre la película ¡De panzazo! muestran sus reflejos astutos: niega el fracaso de la escuela mexicana, les achaca a los productores mala intención contra ella, una mujer que sufre y llora, y reclama que nadie haya reportado su sangrado en Tepic (me imagino que se refiere al Congreso extraordinario del SNTE de 1991). Afirma que ella representa los intereses de los maestros y apunta una cosa que muchos observadores pasan por alto, y da en el clavo: la calidad de la educación es baja, también en las escuelas privadas, allí nada se le puede adjudicar al SNTE.
Sentadas las premisas, pasa a lo suyo, a los mensajes para iniciados.
La frase más importante de la entrevista, es cuando la señora Gordillo repite una cantaleta que todo el mundo le creyó en el pasado, pero esta vez acompañada de la amenaza: “…el SNTE no es solo una organización que defiende sus intereses, también es un garante de estabilidad política. Nada me costaría pedir a los maestros que salieran a la calle”.
Esta vez lanza una intimidación clara de que puede convocar a una huelga nacional de docentes y que tiene un fondo de resistencia. La advertencia es para el PRI, “al PAN le da miedo el poder”, expresó, desdeñó a Vázquez Mota y a López Obrador no lo mencionó.
Pero, habilidosa, Elba Esther Gordillo no se queda en la amenaza, prende otra vela y vocea un elogio al candidato presidencial del PRI. Apuntó que tiene una relación excelente con Enrique Peña Nieto y desliza un elogio coqueto, ataviado de una equivocación: “El presiden… [se corrige], el ex gobernador es un hombre que cumplió los compromisos que tenía con el SNTE”.
La señora Gordillo despejó donde está su delirio, se sabe que busca alianzas con el PRI en los estados donde habrá elecciones locales el 1 de julio. Mas pienso que muchos dentro de ese partido ya no le compran sus dichos, que todavía le teman no significa que la quieran de acompañante. Cuadros importantes del PRI dicen que un conyugio con ella representa más mermas que beneficios. Quizás ningún político mexicano acumule más opiniones negativas que ella.
No es que esté derrotada, pero por primera vez en mucho años la balanza política desfavorece a la señora Gordillo.
Retazos
En respuesta a mi artículo de la semana pasada, donde transcribí la denuncia de una maestra de la Ciudad de México, recibí un comunicado de José Ricardo Burgos Orozco, de Comunicación Social de la Administración Federal de Servicios Educativos en el DF.
Él se comprometió a resolver su problema laboral. Le envié ese mensaje a la docente que cité en extenso. Me respondió que ya se resolvió mediante un “ajuste de pago” en 14 meses a partir de la quincena cinco.
Mañana, en el Foro de la Librería Siglo XXI, presentamos mi libro, Educación colonización y rebeldía: la herencia del pacto Calderón-Gordillo. La cita es a las siete de la noche. Espero que puedan acompañarme.
*Académico de la UAM
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